| PERIODO DESCUBRIMIENTO / fundacion_bogota
19/03/04 |

FUNDACIÓN DE BOGOTÁ
La expedición de Quesada llegó por el norte invadiendo los pueblos de la sal,
que eran Nemocón, Tausa y Zipaquirá; el 22 de marzo de 1537, Quesada y sus
hombre tuvieron ante sí el espectáculo sabanero, llegaron a Chía y el 5 de abril
a los Cerros de Suba.
La expedición estaba conformada por 750 hombres, de los cuales 166 eran
soldados. Desde Suba Quesada divisó una empalizada que se llamaba Muaquetá o
Bogotá, y que desde 1819 se llamó Funza.
En busca de esmeraldas y oro el recorrido de la expedición conquistadora se
extendió por Tunja, Sogamoso, Neiva y Bogotá; después de someter a los indígenas
y llenarse de riquezas Gonzalo Jimenez de Quesada procedió a la fundación de
Bogotá, comenzando con 12 ranchos pajizos y una Iglesia situada en la Plaza de
la Hierbas, el que es ahora el Parque de Santander, llamada la Capillita del
Humilladero, allí Fray Pedro Simón realizó la primera misa de Santa Fé de
Bogotá.
Aunque se ha puesto en duda la fecha de la fundación se dice que fue el 6 de
agosto de 1538, y que la Fundación Jurídica de Santa Fé se realizó el 27 de
abril de 1539.
La dualidad que representaron estas dos fundaciones trajo inicialmente como
consecuencia un inconveniente fenómeno de bipolaridad, ya que mientras el centro
de la ciudad era la Plaza de las Hierbas (sitio del mercado), el centro oficial
era la Plaza Mayor. Esta situación se mantuvo hasta que en la década de los 50
el obispo Juan de los Barrios, impulsó el traslado de los centros de la urbe
hacia la Plaza Mayor.
Los fundadores Belalcázar y Ferdermán partieron para España provocando que
Quesada también lo hiciera y dejara su territorio en manos de su hermano Hernán
Pérez de Quesada. Quien creó un caos de tierras opuesto a cualquier sano
concepto de población.
Después de la partida de Quesada quedaron en Santa Fé unos 100 españoles, entre
quienes se repartieron unas 25 manzanas de 4 solares por cada una. Los solares
que circundaban la Plaza Mayor estaba dividido en 78 secciones cada una.
Durante mucho tiempo hubo dentro de la ciudad lotes sin edificar, esta
disponibilidad de tierra tuvo varias ventajas:
•Permitió el autoabastecimiento de varios productos agrícolas
•Permitió la cría de animales para consumo familiar
•De estas crías y cultivos se derivaron importantes ingresos para los moradores
de las casas.
La Plaza Mayor estaba enmarcada por ríos que bajaban de las montañas, seguían su
curso en declive y producían cauces muy profundos, convirtiéndose así en
barreras naturales causa de la construcción de puentes.
Siendo los ríos barreras naturales por largo tiempo, las únicas vías de acceso y
salidas fueron los puentes de San Francisco, San Agustín y San Victorino. Este
factor resultó muy ventajoso en cuanto a que le permitió un control eficaz sobre
el recaudo de contribuciones derivadas del ingreso de bestias y otras
mercaderías.
En cuanto a las calles como hoy puede observarse fueron trazadas con un esquema
rectangular de manzanas cuadradas. Desde el principio se implantó la medida de
100 metros por cada cuadra, las calles de travesía (oriente-occidente), tuvieron
7 metros de ancho y las actuales carreras 10 metros.