| PERIODO DESCUBRIMIENTO / pedro_fernandez_de_lugo
19/03/04 |

Pedro Fernández de Lugo (Sevilla 1475-Santa Marta 1536), segundo Adelantado de
las islas de Canaria y gobernador de las de Tenerife y La Palma. Hijo de Alonso
Fernández de Lugo, quien en 1519 solicitó la sucesión a su favor del título de
Adelantado. Llegó a Gran Canaria siendo niño, cuando aún no habían acabado las
emboscadas de los últimos indígenas. Acompañó a su padre en sus expediciones a
Berbería desde sus comienzos. Tras la derrota de Acentejo, fue empeñado por su
padre a Inés Peraza para que le diese bastimentos para la conquista de Tenerife.
El 21 de julio de 1509 don Alonso traspasó a su hijo Pedro parte de sus derechos
y facultades en la costa de Africa, adquiridos por capitulaciones de 1499 y
participa en las numerosas incursiones y "rescates" a la Berbería. Toma la torre
de Santa Cruz de Mar Pequeña y participa en las expediciones de ayuda a los
portugueses, como la de 1527, particularmente sangrienta.
Antes de la expedición a Santa Marta, en la actual Colombia, don Pedro había
intentado antes capitular la conquista de otras tierras de Indias.
... recibí una carta del Adelantado de Canarias por la cual parece que todavía
tiene gana de tomar la empresa del río Paraná, que tan caro me cuesta. Un criado
del dicho Adelantado me dio la carta y me dixo que va a allí [a la corte] y
lleva la carta del dicho Adelantado para los señores del Consejo sobre la dicha
empresa (Sebastián Cabot. Carta fechada en Sevilla el 24 junio 1533)
La expedición a Santa Marta (1535-1536):
Se lanzó a la conquista con los títulos de Adelantado, Gobernador y Capitán
General. Tenía sesenta años. Organizó el ejército más disciplinado de aquellas
tierras. Contribuyeron económicamente Juan Alberto Gerardini, natural de
Florencia y residente en Tenerife desde 1510 y el también italiano Cristóbal
Francesquini. Don Pedro iba al tercio con los dos italianos durante los tres
primeros años. Don Alonso Luis, en nombre de su padre, fleta tres naves en
Sevilla:
* El galeón San Cristóbal, cuyo maestre y piloto lo era Men Rodríguez de Valdés,
vecino de la capital andaluza
* La nao Santa María, cuyo maestre era el italiano Nicolao di Napoli, vecino de
Sevilla.
* La nao Santi Spiritus cuyo maestre era el italiano Alesandre Cortese, vecino
de Sevilla.
De los términos de estos contratos se comprueba que habían embarcado hombres y
mercancías en Sevilla y en San Lúcar y los terminarían de cargar en el puerto de
Santa Cruz de Tenerife. El 3 de noviembre firma don Pedro tres contratos de
fletamiento, convenidos, en principio, en tierra andaluza por don Alonso Luis.
El galeón San Cristóbal cargaría hasta 70 toneladas, de las que ya buena parte
traía de Sevilla y San Lúcar. El resto lo sería en Santa Cruz, en los seis días
siguientes. Había ya conducido desde Castilla un número de hombres que no
precisa y aquí embarcarían "todos los que vuesa señoría me dixere en este puerto
e yo pudiera llevar". (Leopoldo de la Rosa)
El flete era de 3.500 mrs. tonelada, más un ducado por avería. Don Alonso Luis
había anticipado a Valdés 300 ducados de oro a cuenta del flete. Por cada hombre
habrían de pagarle 10 ducados, de a 375 maravedís, sin darles de comer,
semejantes términos había acordado con Cortese. Nápoli se compromete a dar de
comer a los hombres que llevase, cobrando por cada uno 15 ducados de oro y
limitando el numero de los hombres a admitir a 150.
Men Rodríguez de Valdés se compromete a dar a cada hombre medio azumbre diario
de agua, así como fuego y sal necesarios, más dos calderas de agua al día para
cocinar, calderas que debían llevar las gentes de don Pedro. Por cada tres
hombres se obligaba a recibir también una carga de siete palmos, mas todo el
alimento necesario, con la condición de que quedase a su favor lo que sobrare al
término del viaje. De igual manera se comprometía a dejar libre la cámara de
popa para que llevasen lo que quisiesen y además tres botas de agua para el
capitán de la gente que fuese en el galeón, como también dar pañol para el pan
que precisasen, y previene la conveniencia de que tanto la carne y el pescado,
como las habas y los garbanzos los lleven en barriles o vasijas, para mejor
resguardo. (Leopoldo de la Rosa)
La salida desde Santa Cruz de Tenerife fue probablemente el 28 de noviembre de
1535 y la llegada a Santa Marta el 2 de enero de 1536. Uno de los capitanes más
destacados en la expedición fue Lázaro Fonte, hijo del mercader catalán Rafael
Font, que fue primero regidor de Cádiz y luego de Tenerife.
Muere en Santa Marta en 1536 y fue don Pedro Fernández de Lugo un hidalgo a
carta cabal y su pérdida fue generalmente sentida, pues supo captarse el cariño
y la estimación de cuantos le rodeaban. No fue menos valiente que sus heroicos
compañeros de conquista… De corazón bondadoso, compartía los sufrimientos de sus
soldados y trataba de aliviarlos con sus dineros y asistiéndolos en sus
enfermedades. No fue cruel con los indígenas, aunque, acosado por tanto enemigo,
se vio obligado a quemarles sus poblaciones para tratar de someterlos,
obedeciendo a las necesidades de la guerra y a las costumbres de la época.
Desprendido y generoso, gastó casi toda su hacienda en cumplir con las
capitulaciones y engrandecer los dominios de la Corona. (Ernesto Restrepo.
Historiador colombiano)