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El 15 de abril del año 1955, a partir de
las cinco de la tarde, los taxistas de la empresa “3366” iniciaron
un desfile automotor en la esquina de la avenida 6 con calle 9 que
recorrió inicialmente todos los parques del centro de Cúcuta, y al
cual se vincularon finalmente las demás empresas de taxis y de
transporte colectivo de nuestra ciudad.
El desfile culminó a las siete de
la noche en el Parque Santander en medio de grandes manifestaciones
de euforia, alegría y espíritu cívico. La razón única para este
alboroto era esta:
Cúcuta había sido confirmada oficialmente por la
Comisión de Zona Suramericana (Comzona) sede del XVI Campeonato
Suramericano de Basket Masculino, categoría mayores, y del Primer
Torneo Suramericano Juvenil de Basket Masculino.
La noticia la dio
Radio Guaimaral
en la voz de
Carlos Ramírez París
(“Trompo Loco”) a las cuatro de la tarde de ese mismo día, y fue
confirmada minutos después desde esa radiodifusora por dos
dirigentes reconocidos:
Alberto Gómez Moreno,
presidente de la Asociación Colombiana de Basket (Adebasket), y
Eustorgio
Colmenares Baptista,
presidente de la Liga Nortesantandereana de Basket.
♦
El XVI Campeonato Suramericano de
mayores y el Primer Torneo Suramericano juvenil masculinos de Basket
habían sido adjudicados a Colombia en abril de 1953, durante el
Congreso de la Comzona realizado en Montevideo (Uruguay) con motivo
del XV Suramericano de Basket celebrado en la capital uruguaya.
En junio de ese mismo año (1953) la
Asamblea de la Adebasket designó a Medellín como sede de los Torneos
Suramericanos, XVI de mayores y Primero juvenil, que se debían
realizar del 10 al 25 de junio del año 1955.
Los dirigentes antioqueños
consiguieron rápidamente dinero abundante con los gobiernos
nacional, regional y local, y con sus empresas privadas, y se
dedicaron a invertirlo en obras materiales: a construir un moderno
coliseo con lujosos acabados y tableros, soportes, marcador,
cronómetro de “alta tecnología” (para la época, eléctrico; hoy día,
son electrónicos).
Dos años
después, en los primeros días de marzo de 1955 —a tres meses de la
fecha en que se debían realizar los torneos—, se les agotó el dinero
a los paisas. Y si las obras materiales estaban inconclusas, lo más
grave era que no habían reservado con qué financiar la logística de
los Torneos Suramericanos: transporte, alimentación y hospedaje de
las delegaciones y sus delegados, los árbitros, las autoridades
internacionales, etc., etc., etc.
En consecuencia, la Liga Antioqueña
de Basket renunció irrevocablemente a realizar los dos Torneos
Suramericanos. Esta decisión fue corroborada ante la Adebasket y
ante el gobierno nacional por el gobernador de Antioquia, general
Pioquinto Rengifo. Ante esta situación, la Adebasquet convocó de
urgencia a todas sus ligas afiliadas para buscar una solución al
impasse.
En esa reunión, Eustorgio
Colmenares presentó un presupuesto modesto, lógico y sustentable
para realizar los dos torneos: XVI categoría mayores y Primero
juvenil en el Coliseo Rojas Pinilla, de Cúcuta, desde el 10 hasta el
25 de agosto de ese año 1955. El costo del evento lo asumirían por
partes iguales el gobierno departamental y el gobierno nacional.
Este presupuesto estaba avalado por el gobernador de Norte de
Santander, Gonzalo Rivera Laguado, y por el presidente de la
República, general Gustavo Rojas Pinilla.
Esa misma noche se designó a Cúcuta
como sede de los dos Torneos Suramericanos, en reemplazo de
Medellín, pero quedando pendiente la respuesta de la Confederación
Suramericana de Basket, en lo relacionado con el aplazamiento por 61
días respecto de la fecha original de iniciación del certamen.
El 14 de abril de 1955 la
Adebasket recibió en Bogotá el comunicado oficial de la
COMZONA,
ratificando a Cúcuta como sede y autorizando la fecha del 10 al 25
de agosto de 1955 para la realización de los dos torneos
suramericanos: El XVI de mayores y el Primero juvenil.
El día siguiente, 15 de abril de
1955, Alberto Gómez Moreno, presidente de la Adebasket, llegó a
Cúcuta, entregó a Eustorgio Colmenares el comunicado de la Comzona,
y a través de Radio Guaimaral, en la voz de Carlos Ramírez París, se
dio la noticia al pueblo cucuteño. A las 7 de la noche de ese 15 de
abril, cuando terminó el gran desfile automotor en el Parque
Santander, los cucuteños tenían la certeza de que, a pesar del
cortísimo tiempo que había, nuestra ciudad saldría airosa de aquel
inesperado e importante reto.
♦
Y empezó la
cuenta regresiva. Quedaban exactamente 117 días para iniciar los dos
torneos, y la organización logística debió partir de cero. Fue una
verdadera maratón contra el tiempo, que nuestros dirigentes
asumieron desde el principio con gran sentido pragmático. Se creó un
Comité Organizador, integrado por los representantes directos de las
cinco entidades que lo conformaban:
l
Eustorgio
Colmenares Baptista,
presidente de la Liga de Basket de Norte de Santander, tendría a su
cargo la parte técnica y el desarrollo de los dos torneos, la
instalación del congreso técnico, y la atención a cabalidad del
transporte, alimentación y hospedaje para todas las delegaciones
participantes.
l
Alberto Gómez
Moreno, presidente de la
Adebasket, se encargó de convocar las selecciones colombianas
juvenil y mayores, contratarles entrenador norteamericano, concretar
la participación de los diez países suramericanos en ese certamen, y
coordinar acertadamente los itinerarios aéreos para que todos los
equipos llegaran a Cúcuta entre el 9 y el 10 de agosto y salieran de
regreso a sus países entre el 25 y el 26 de agosto.
l
Carlos
Ramírez París, a nombre de
los periodistas deportivos, fue el encargado de promocionar y
difundir a nivel regional y nacional todo lo relacionado con el
evento suramericano de Cúcuta. “Trompo Loco” fue el autor de la
célebre expresión “Cuenta Regresiva”. Él mismo la impuso desde el 16
de abril de 1955 en su noticiero “CRP” cuando, al terminar el
programa, dijo con emoción: “Hoy faltan 116 días para la
inauguración del XVI Campeonato Suramericano de Basket en Cúcuta”.
Posteriormente, la cuenta regresiva se repetía en todos los
programas de Radio Guaimaral. En el mes de julio, la emisora “Ecos
del Torbes”, de San Cristóbal (Venezuela), inició la cuenta
regresiva del XVI Suramericano, en la voz del locutor J. J. Mora
Figueroa. Y en agosto, faltando pocos días para la iniciación del
evento, el locutor deportivo Pastor Londoño Pasos hizo lo propio en
“La Voz de Colombia”, de Bogotá. También se realizaron cursillos de
reglamento y de técnica basketera para periodistas, comentaristas y
locutores deportivos, en Cúcuta.
l
El ingeniero
Francisco Scovino, en
representación de la Secretaría de Obras Públicas Departamentales,
asumió el reto de aumentar en 2.000 puestos el aforo del coliseo,
duplicar el voltaje energético, remodelar camerinos, servicios
sanitarios, puestos de locución, reparcheo total del piso de la
cancha, y ampliación del rectángulo de juego a las medidas máximas
exigidas por la Federación Internacional de Basket Asociado (FIBA)
en su reglamento para los torneos de carácter internacional. También
la Secretaría de Obras Públicas Departamentales adecuaría como
vivienda temporal, para todos los equipos participantes, dos
edificios que estaban en su fase final de acabado y ya casi listos
para ser estrenados.
l
Alfonso
Cuberos Porras fue
encargado por la Secretaría de Hacienda Departamental para autorizar
los gastos presupuestados, y su oficina se fue convirtiendo
rápidamente en un “hormiguero humano”, pues allí había varios
funcionarios ocupados en otras funciones. En el mes de junio fue
necesario ubicarlo en una oficina dedicada exclusivamente al
Campeonato Suramericano de Basket.
♦
El 8 de julio de 1955 llegaron a Cúcuta
19 basketbolistas colombianos que, convocados por Adebasket,
conformarían las selecciones de nuestro país en categoría mayores y
en categoría juvenil. A ellos se sumaron 7 basketbolistas cucuteños
que fueron convocados por Adebasket: Carlos Díaz, Antonio Soler y
Alfredo Díaz, en categoría mayores; y Roque Peñaloza, Gustavo
Martínez, Hernán Gómez y Juan de Dios Joves, menores de 18 años de
edad, en categoría juvenil.
Todos los 26 jugadores iniciaron
entrenamientos esa misma noche bajo la dirección del entrenador
norteamericano Charles Davis, que venía desde New York contratado
expresamente por Adebasket para entrenar y dirigir las dos
selecciones de Colombia en el Campeonato Suramericano de Cúcuta. Las
dos selecciones colombianas (juvenil y mayores) fueron concentradas
en el Hotel Atlántico (calle 9 entre avenidas 6 y 7) cuyo
propietario, Elio “Belleza” Velazco, comprometió para nuestros
basquetbolistas casi toda la capacidad de su hotel.
Los entrenamientos inicialmente se
efectuaron en la cancha del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, de
6:00 a 9:00 a.m., y en la del Colegio Cúcuta (hoy, María
Auxiliadora), de 5:00 a 8:00 p.m. El 22 de julio los dos equipos de
Colombia (juvenil y mayores) empezaron a entrenar en el Coliseo
Rojas Pinilla a mañana y tarde, por cuanto los trabajos de
adecuación de la cancha y remodelación general del escenario estaban
concluidos a satisfacción.
El 31 de julio Eustorgio
Colmenares, a nombre de la Liga de Basket de Norte de Santander y
del Comité Organizador, informó que ya estaban listas las dos sedes
de concentración para las 9 delegaciones de los países visitantes.
La Clínica Virgilio Barco, con capacidad para 120 camas, recibiría
a: Uruguay, Brasil, Argentina y Perú, cada uno de estos países con 2
equipos (juvenil y mayores). El Edificio San José, con capacidad
para 150 camas, sería la sede de las delegaciones de: Venezuela,
Chile y Ecuador, cada una con equipos juvenil y mayores; Paraguay,
que sólo trajo selección de mayores; y Bolivia, que sólo trajo
selección juvenil.
La representación de Colombia
(juvenil y mayores) sería concentrada en la terminal de pasajeros
del ya clausurado Aeropuerto de Los Patios, ubicado en el llamado
“Kilómetro 8” del hoy municipio de Los Patios (entonces era
corregimiento de Villa del Rosario), que ya estaba siendo
acondicionado a cabalidad para tal fin.
El 8 de
agosto de 1955 la delegación colombiana quedó conformada
definitivamente por 24 basketbolistas (12 juveniles y 12 mayores), y
fue concentrada ese mismo día en el Aeropuerto de Los Patios. Allí
permanecieron nuestros jugadores con su entrenador “Chik” Davis
hasta el día en que terminó el XVI Suramericano de Basket y Primero
Juvenil.
♦
El 10 de agosto de 1955 empezaron a
llegar a Cúcuta las delegaciones visitantes (invitadas) y fueron
instaladas en sus sedes tal como estaba programado.
El día 11 de agosto, con la
presencia de todos los delegados, se realizó el congreso técnico en
el salón de la Asamblea Departamental, en el edificio de la
Gobernación. Esa misma noche se efectúo la ceremonia inaugural en el
Coliseo Rojas Pinilla, y después hubo una copa de champaña en el
Club de Cazadores, ofrecida por el gobernador Gonzalo Rivera Laguado
a los directivos de Comzona, Adebasket, delegados, árbitros y
periodistas.
El 12 de agosto empezó la
competición. Se jugaban 8 partidos diarios: de 8:00 a.m. a 4:00
p.m., 4 partidos juveniles; y de allí hasta las 12 de la noche, 4
partidos de mayores. Sin embargo, en dos oportunidades la
programación se alargó hasta las 2:00 a.m. del día siguiente por
causa de lluvia.
Vale la pena destacar el gran
trabajo realizado por Abdénago Moros y Moisés Barroso en la
conducción técnica durante todo el desarrollo del Torneo. Ellos dos
manejaron cronómetro, marcador eléctrico con nombres y números de
jugadores en cada partido, y producían para radio y prensa al final
de cada juego un pequeño resumen con el resultado del partido. La
jornada diaria se iniciaba para ellos dos en el coliseo a las 7:30
a.m. y concluía después de las 12 de la noche.
En el torneo de Mayores, los
partidos más largos fueron: Uruguay versus Ecuador, que se
definió a favor de Uruguay en dos extratiempos; y Argentina
versus Brasil, suspendido varias veces por lluvia, y que
finalmente ganaron los brasileros. El resultado más sufrido por el
público fue la derrota de Colombia ante Paraguay: faltando 2
segundos para terminar el partido ganaba Colombia por un punto y el
paraguayo Jorge Bogado, prácticamente caído, convirtió la canasta
del triunfo para su equipo.
En la categoría Juvenil, Colombia
impactó al público cucuteño al ganar en el último segundo a Ecuador
con una espectacular canasta del cucuteño Gustavo Martínez.
En pleno desarrollo del XVI
Suramericano, la FIBA
entregó los primeros carnets internacionales al Colegio de Árbitros
de Colombia. Esos 4 carnets FIBA fueron
entregados por su delegado especial, Antonio Dos’ Reis Carneiro, a
los señores Alberto Gómez Moreno, Alirio Gálvez, Humberto Figueredo
y Abdénago Moros.
El evento Suramericano se clausuró
oficialmente el 25 de agosto de 1955 y la clasificación final fue
así:
CATEGORÍA JUVENIL: campeón,
Argentina; 2°, Brasil; 3°, Uruguay; 4°, Chile; 5°, Perú; 6°,
Venezuela; 7°, Colombia; 8°, Ecuador; y 9°, Bolivia.
CATEGORÍA MAYORES: campeones,
Uruguay y Paraguay; 3°, Brasil; 4°, Argentina; 5°, Chile; 6°, Perú;
7°, Colombia; 8°, Ecuador; y 9°, Venezuela.
Esa noche de clausura en el Coliseo
Rojas Pinilla, la Orquesta Sinfónica, dirigida por el maestro
cucuteño Pablo Tarazona Prada, interpretó música de todos los países
suramericanos que emocionó a público y deportistas, creando un
verdadero sentimiento de Hermandad Suramericana.
El 26 de agosto la ciudad de Cúcuta
empezó a despedir en sus calles y avenidas a las delegaciones
deportivas que partían de regreso a sus países, y el Aeropuerto de
Cazadero (que después fue sustituido al frente por el actual
“Aeropuerto Camilo Daza”) era un hervidero de gente que quería
demostrar su afecto a todos aquellos muchachos que durante 15 días
habían hecho de nuestra pequeña ciudad “una lindísima fiesta”.
Quedaban, con características
imborrables en la memoria de los cucuteños, las espectaculares
jugadas realizadas por las figuras estelares de ese XVI Suramericano
de Basket: los uruguayos Óscar Moglia y Héctor Costa; los paraguayos
Arístides Isusi y Jorge Bogado; los brasileros Wlamir Márquez y
“Algodao” Acevedo; los colombianos Édison Christopher y “Pacho”
Nemeth; el argentino Óscar Furlong; el chileno Álvaro Salvadores; y
el venezolano Mauricio Johnson.
Junto a estas estrellas ya
consagradas, la afición basketera cucuteña colocaba como las grandes
revelaciones a tres jovencitos que habían impactado en ese Primer
Torneo Juvenil Suramericano: Ricardo Darío Álix, de Argentina;
German “Pototo” Ostos, de Venezuela; y Roque Peñaloza Áder, de
Colombia.
Aquel día 26 de agosto de 1955 se
estaba cerrando una página más de muestra historia local, y la
ciudadanía cucuteña, sin distinción de clase, de edad o de sexo, se
preguntaba: ¿será que algún día volveremos a vivir algo tan lindo?
(Cúcuta, 15 de junio de 2005)
n
♦
POST-SCRIPTUM
En el próximo mes de agosto se van a
cumplir 50 años de aquella fiesta deportiva, que marcó el ascenso de
nuestra ciudad en el plano nacional y su reconocimiento meritorio a
nivel internacional.
Nacionalmente Cúcuta demostró que
contaba con dirigentes serios, capaces y honestos, y con un pueblo
trabajador, entusiasta y culto. Por ello, en menos de 4 meses de
trabajo incesante, los cucuteños realizaron el mejor torneo
suramericano de baloncesto, y el único que se ha jugado en dos
categorías (juvenil y mayores) hasta el día de hoy. La Colonia
Antioqueña residenciada en Cúcuta decía jocosamente en aquellos
días: “Ave María, pues: el ritmo paisa se vino para acá”.
Internacionalmente nuestra ciudad,
después de ese año 1955, fue tan gratamente recordada, que 13 años
después, en la capital del Paraguay, lo mismo que en los demás
países suramericanos, había afiches, pancartas y banderines que
decían:
Con el mismo
espíritu de Cúcuta,
XXII Campeonato Suramericano
Masculino de Basket-Ball.
Asunción, mayo 1968.
♦
POST-SCRIPTUM
(2)
Hoy, 15 de junio de 2005, al terminar
este relato histórico, caigo en cuenta de que casi todos los
dirigentes y organizadores de aquel inolvidable certamen deportivo
ya no están entre nosotros.
Pero me duele recordar que dos de
ellos fueron apartados de este mundo en forma violenta, en su propia
ciudad que tanto amaron, y a la cual seguían aportando sus ideas y
sus capacidades:
Carlos Ramírez París
murió el 12 de diciembre 1977 en Cúcuta, y
Eustorgio Colmenares
Baptista murió en Cúcuta
el 12 de marzo de 1993. Son dos mártires del deporte “Negro y Rojo”.
Pero hay algo que me reconforta,
dentro de estos recuerdos, para lograr terminar con optimismo este
relato: que aunque de aquellos 4 árbitros FIBA de 1955 han fallecido
el bogotano Alberto Gómez Moreno, y los caleños Humberto Figueredo y
Alirio Gálvez, sigue vigente, y con muy buena salud, el cucuteño
Abdénago
Moros.
Él es, sin lugar a dudas, en este
momento, el Decano del cuerpo arbitral basketero colombiano. Su
carnet FIBA tiene 50 años de expedición y, por lo tanto, es el N° 1
de nuestro país.
––––––––––
(*) Este texto,
diagramado a dos columnas, fue publicado en las páginas 3-5 de la
edición N° 49 (del martes 5 de julio del 2005) de
Occidente
Universitario,
que es una «publicación informal» editada en la Universidad
Francisco de Paula Santander (de Cúcuta, Colombia).
El Autor, Don
ALFREDO DÍAZ CALDERÓN, es una de las glorias deportivas de Norte de
Santander, como quiera que en su juventud fue muchas veces Selección
Norte y varias veces Selección Colombia de Baloncesto. Tras su
retiro de la práctica deportiva se desempeñó como entrenador de
Selecciones Norte y de Selección Colombia de Baloncesto. Ad
portas de cumplir sus primeros 76 años, don Alfredo se dedica a
enseñarles Baloncesto a las niñas y a los niños.
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