Amplísimas casonas con mucha vegetación
interior, que daban sombra a las grandes pajareras, con áreas verdes
incorporadas a las piscinas, eran la nota predominante de las
construcciones de ese barrio.
Algunas de las más viejas construcciones pasan de los 60 años. Una de
las principales características del barrio era que a mediados del siglo
pasado lo jardines tenían plantas de ecsoras, la flor emblema de la
ciudad. Hoy sólo de un bello recuerdo.
La cercanía del barrio latino al estadio General Santander, a la cancha
Toto Hernández y a la piscina olímpica, marcó a los habitantes del
sector.
Los colegios Carmelitas y Santo Ángel iniciaron actividades educativas
en ese barrio. Después construyeron su actuales sedes en otros barrios.
La industria de la cerveza Bavaria estuvo ubicada en este sector hasta
hace pocos años cuando se clausuró. |