En la parte alta en buenas construcciones
y calles pavimentadas; mientras que por la vía a El Zulia (parte baja),
el aspecto es diferente.
La parte alta comenzó conformarse a principios de los 50, cuando la
Ciudadela Juan Atalaya se convirtió en una zona propicia a las
invasiones.
Como todo lo demás barrios de invasión, los habitantes debieron afrontar
penalidades por carecer de vías, alcantarillado, acueducto, energía y
seguridad.
Los terrenos pertenecían al municipio y en algunos casos todavía no han
sido legalizados.
En la presidencia del líder comunal Eduardo Royero se vieron el
alcantarillado, acueducto y recolección de basura.
La mayoría de familias son humildes, pero trabajadoras.
Una de las peores tragedias vividas en el barrio fue del derrumbe de
medio centenar de viviendas que se deslizaron de la parte alta hace
algunos años. Desde entonces, quedó denominado como de alto riesgo. |