|
EL
RIO ZULIA Y
EL GENERAL JOSE RUDENCIO PADILLA
Antes de la batalla naval del 24 de julio de 1823 librada en aguas
del Lago de Maracaibo, por el Comandante de la escuadra colombiana,
justamente llamado “El héroe del mar”, José Prudencio Padilla, a fin
de que el enemigo no construyera flecheras en el Puerto de los
Cachos, el General Padilla sostuvo constantemente en los ríos
Catatumbo y Zulia cinco piraguas armadas de artillería.
No porque los enemigos se hallasen en actitud de poder invadir la
ciudad ni dominar el Lago, sino porque ocupaban los Valles de Cúcuta
y la estrategia militar así lo exigían.
PRIMER BUQUE. Tres años después de la aguerrida batalla naval
librada en aguas del Lago de Maracaibo, navegó en las caudalosas
aguas del río Zulia en el buque “STENDOAT”, traído en 1826 por el
norteamericano Samuel Claver para ser destinado a la navegación del
río y lo comandaba el Teniente de Fragata de la Armada colombiana,
Tomás Vera.
SIMON BOLIVAR. El Libertador bajó el río Zulia en ese buque cuando
estuvo en Cúcuta en diciembre, 1828, cuyo barco se perdió en el
punto llamado “La Ceiba”. Ese buque de carga y transporte, fue el
primero de ese género que surcó las aguas del río Zulia en el año
1826.
Hoy, el río Zulia, puede decirse es un “charquito”, donde sólo
canoas y falúas, en ciertas partes surcan las aguas para transportar
los llamados “conuqueros” o trabajadores de las fincas aledañas y
otros tantos dedicados a la pesca.
El río Zulia fue de una importancia comercial de las Provincias de
Cúcuta, Pamplona, por esa vía se embarcaban los productos agrícolas,
cacao, c4fé, de las Provincias de Cúcuta, Ricaurte, Salazar de las
Palmas y otras, rumbo a los Estados Unidos de América y Europa, por
el Lago de Maracaibo.
Además fue de importancia guerrera, porque el General José Prudencio
Padilla, mantuvo cinco piraguas armadas destinadas al cabotaje
costero.
Se hace necesario una intensa campaña forestal por parte de INDERENA,
que prohiba y vigile las talas de los bosques; y emprenda una vasta
campaña de reforestación para conservar las vertientes hidrográficas
de los ríos que cada día merman su caudal.
|