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Por CARLOS FERRERO RAMÍREZ
Con
el fin de cumplir de la manera más eficazmente posible, con
la honrosa comisión que en asocio del doctor Leonar do Molina Lemus,
secretario de la Academia, me fue confiada para hacer un amplio
estudio sobre el verdadero nombre de la Heroína de Cúcuta y
determinar igualmente la fecha exacta de su sacrificio por la causa
de la Libertad de la Patria a manos de Bartolomé Lizón y sus crueles
esbirros en octubre de 1813 me permito rendir el correspondiente
informe y las conoclusiones y conceptos pertinentes.
Por las dificultades de discutir con el Dr. Molina Lemus las
apreciaciones personales que suscribo y poder así emitir un informe
en conjunto, ya que él reside en Cúcuta y no es fácil comunicarnos
como fuera de desearse, he resuelto remitir por aparte mis puntos de
vista.
Mercedes Reyes es el verdadero nombre de la heroína de Cúcuta. Fue
persona de cierta consideración social, madre soltera y célebre
costurera y bordadora en la Parroquia y Villa de San José de Cúcuta.
Según la tradición el haber bordado una casaca al Coronel Bolívar y
confeccionado algunos banderines tricolores para 1o patriotas,
constituyó uno de los motivos para considerarla afecta a la causa
patriota y por consiguiente enemiga del Gobierno de España. Además
era decidida partidaria de los insurgentes y militaba entre las
personas que sin mayores sigilos y secretos trataban por todos los
medios posibles conseguir el derrocamiento del yugo español.
Solo conjeturas hay sobre el lugar y fecha de su nacimiento. Todo
hace pensar que hubiera nacido en San José de Cúcuta
en donde residía la familia Reyes. Mas también pudo nacer en San
Cayetano, en donde vivían sus parientes Ábrego
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en cuya jurisdicción estaba el predio de Urimaco,
propiedad de su familia.
No se ha logrado encontrar todavía la partida eclesiástica de su
bautizo y se debe continuar su búsqueda. Doña Mercedes Reyes nació
por la segunda mitad del siglo XVIII, por los años 70. No es
aceptable la partida sentada en la Parroquia de San José de Cúcuta,
en el Libro 4? de Bautismos, folio 95, referente al bautizo de
Francisca de las Nieves, hija de Dña. Maria Inés Reyes y padre
desconocido, con fecha primero de octubre de 1771, como la partida
de bautismo de Dña. Mercedes Reyes, ya que no es factible una
variación tan notable y manifiesta de1 nombre de Francisca de las
Nieves en el de Mercedes.
El nombre de pila de la Heroína de Cúcuta era María Mercedes y así
se le nombra en varios documentos oficiales antes del año de 1792.
Son partidas parroquiales en las que figura Dña. María Mercedes
Reyes como madrina de bautizos y matrimonios de parientes y amigos.
El primer documento oficial que da con precisión el nornbre completo
de la mártir cucuteña es el Padrón General realizado en la Parroquia
de San José de Cúcuta en el mes de noviembre de 1792 por orden de
don Juan Antonio de Villamizar de la Peña, Teniente de Corregidor y
Justicia Mayor de le ciudad de Pamplona, cuando la erección de la
Villa. Allí figura Dña. Mercedes Reyes, junto con su madre Dña.
María Inés Reyes Abrego, Dña. Felicia Reyes y unos menores que el
empadronador califica de sirvientes, son: Marcelo Reyes, María
Josefa Reyes y José Miguel Reyes. También figuran las mujeres
Lauteria Ramírez e Isidora Baez.
Marcelo Reyes, es su pariente cercano, su primo hermano:
No fue su esposo. Murió soltero en San José de Cúcuta y la
correspondiente partida de defunción fue sentada en el Libre 3° de
Defunciones, folio 27, en la cual se dice que murió de repente y
soltero el 7 de septiembre de 1826. Fue hijo natural de Dña. María
Ignacia Reyes Ábrego y había nacido en 1775.
María Josefa Reyes, fue hija de D. Francisco Reyes y de Dña. Luisa
Becerra, ambos pariente de la Heroína de Cúcuta.
Casó con D. Ignacio
Carvallido, natural de Girón y recibió sepultura en Cúcuta el 6 de
mayo de 1836.
José Miguel Reyes, es según toda la probabilidad el primer hijo de
Dña. Mercedes Reyes. Desgraciadamente, no se tienen noticias sobre
este personaje cuya existencia se pierde en la sombra.
Las mujeres Lauteria Ramírez e Isidora Baez, solo sor personas que
figuran en el censo como domésticas de la familia Reyes.
Por tanto el verdadero nombre es el de María Mercedes Reyes,
comúnmente llamada solo Dña. Mercedes Reyes, nombre que se confirma
del todo en el más importante documento oficial que se conoce y que
es del año de su muerte 1813, del cual se dará razón más adelante.
Como su madre era Dña. Maria Inés Reyes Ábrego y por el año de 1813
había en San José de Cúcuta dos Mercedes Reyes: una la heroína y
otra Mercedes Reyes Azúa, familarmente, para distinguirlas se
acostumbró llamarlas Mercedes Ábrego y Mercedes Azúa. Desde entonces
era frecuente llamar a la Heroína de Cúcuta simplemente Mercedes
Ábrego. Además es de pensar que como el apellido Ábrego era de
notable significación y resonancia, fuera empleado con más agrado.
Evidentemente había en la región y en la Parroquia de Valle de
Cúcuta dos caballeros de Abrego de notoria distinción: D. Xavier de
Ábrego quien en 1733 fue de los fundadores de la Parroquia de San
José del Guasimal en el Valle de Cúcuta, cuando la donación de la
media estancia de ganado mayor hecha por Dña. Juana Rangel de
Cuéllar. Tenía terrenos en las márgenes del Río Zulia y ayudó para
la edificación de la capilla de la Parroquia con 8 pesos de plata, 5
cargas de palma, 10 varas y 50 cañas; además con un peón para
trabajos en la fábrica de la iglesia. Igualmente cooperó con 5 pesos
cada año para la congrua del cura de la parroquia, los que aseguró
con un pedazo de tierra situado en las riberas del Zulia en el que
estaban plantados mil árboles de cacao. D. Xaviei de Abrego casó con
Dña. Gertrudis de Alarcón y dejó descendencia y el otro es don Tomás
de Ábrego, quien fue sacristán de la Parroquia de San José del
Guasimal en el Valle de Cúcuta de 1742 a 1786. D. Tomás de Abrego
casó con Dña. Catalina Maldonado; uno de sus hijos fue D. Marcelo de
Abrego, nacido en Cúcuta el 6 de enero de 1751, que casó con Dña.
Teresa Álvarez, con descendencia.
Dña. Mercedes Reyes fue hija natural de Da. María Inés Reyes Ábrego,
hija esta de D. Bernabé Antonio de los Reyes de Dña. Gertrudis de
Abrego, originaria de la ciudad de San Juan de Girón, casados en San
José del Guasimal del Valle de Cúcuta, el 2 de febrero de 1737,
según la partida sentada en el libro 3° de Matrimonios, folio 63 que
a la letra dice: “En dos días del mes de febrero de mil setecientos
treinta y siete. Yo don Diego Antonio Ramírez de Rojas, Teniente de
Cura y Vicario de esta Parroquia, casó y veló el Sr. Dr. D. Ignacio
Gómez de Figueroa, cura y vicario de la Villa de San Cristóbal’ con
licencia y asistencia mía a Bernabé Antonio de los Reyes con
Gertrudis de Ábrego, habiendo corrido las formalidades canónicas y
misional en tres días festivos inter missarum solemnia de que no
resultó impedimento algunos y de ello doy fe Diego Antonio Ramírez
de Rojas.
El primogénito de este enlace nació en San José de Cúcuta el 8 de
febrero de 1738 y se llamó Francisco Benildo Reyes Abrego, libro
30
folio 31.
Dña. Gertrudis de Ábrego, murió muy anciana y viuda en San José de
Cúcuta el 17 de agosto de 1819 y Dña. María Inés Reyes Abrego la
madre de la heroína murió en Cúcuta en 1811
Dña. Mercedes Reyes fue madre soltera y tuvo tres hijos en cuyas
partidas de nacimiento, bautizo, matrimonio y defunción figura con
precisión con su verdadero nombre de Mercedes Reyes y como soltera.
Su primer hijo fue José Miguel Reyes, nacido antes de 1792 y que
aparece censado en el Padrón General realizado en San José de Cúcuta
en noviembre de 1792 cuando la erección de la Villa. No se conoce
hasta hoy algún dato referente a la vida de este hijo de la Heroína,
más desde hace años siempre se le nombra como su hijo primogénito.
Su segundo hijo fue D. José María Antonio Reyes, bautizado en San
José de Cúcuta el 22 de marzo de 1796. La partida correspondiente
fue sentada en el libro 49 de Bautismos, folio 321 y en ella se dice
con precisión que es hijo natural de María Mercedes Reyes. Su texto
es así: “En la Villa del Señor San
José a veintidós de marzo de mil setecientos noventa y seis años. Yo
el Cura bauticé, puse óleo y crisma y dí bendiciones de la Iglesia a
José María Antonio, hijo de María Mercedes Reyes, soltera. Fueron
padrinos el Pbro. D. Antonio Bernabé Tobar y Dña. Josefa Reyes. Les
advertí su obligación y espiritual parentesco. De que certifico,
José Trinidad Bonilla.
A este segundo hijo de Da. Mercedes Reyes, se le llamó familiarmente
D. José María Reyes.
D. José María Reyes casó en San José de Cúcuta el 1 de octubre de
1825 con Dña. María Trinidad Vega Andaluz. La partida
correspondiente fue sentada en el libro 3? de Matrimonios folio 293
y dice así: “En la Villa de San José de Cúcuta a primero de octubre
de mil ochocientos veinticinco, habiendo dispensado el Ilustrísimo.
Sr. Obispo de Mérida las tres canónicas proclamas, casé y velé in
facie Ecclesiae al Sr. José María Reyes hijo natural de la señora
Mercedes Reyes, con María Trinidad Vega, hija legítima del Sr. Juan
José Vega y Rosa Andaluz; confesaron, comulgaron y recibieron las
bendiciones nupciales. Fueron testigos el Sr. Rafael Sánchez,
Salvador Castillo y Ortiz Para que conste lo firmo, Juan Agustín
Aulí”. En este documento oficial también se establece claramente el
nombre de la Heroina de Cúcuta y su condición de madre soltera.
Las partidas de nacimiento, matrimonio, y defunción de las nietas de
Dña. Mercedes Reyes, hijas de D. José Maria Reyes y Da. María
Trinidad Vega, también hacen referencia al nombre verdadero y
preciso de la Heroína de Cúcuta y a su condición de madre soltera.
En el libro 8 de bautizos folio 84 está la partida del bautismo de
su primera nieta Rosa Virginia Reyes Vega, nacida en San José de
Cúcuta y bautizada el 16 de diciembre de 1829 siendo sus padrinos el
Dr. Pedro María Reyes y Dña. Felícitas Hernández y se nombra como
abuela paterna a Dña. Mercedes Reyes.
La segunda nieta, hija de D. José María Reyes y Da. María Trinidad
Vega, fue Dña. Trinidad de la Ascensión Reyes Vega nacida en San
José de Cúcuta que casó el 7 de abril de 1855 con D. José Antonio
Atalaya Rodríguez, hijo del caballero español, nacido en el Gran
Puerto de Santa María D. Juan de Atalaya, benefactor de Cúcuta,
bisabuelo del autor de este estudio y de su esposa Dña. Antonia
Rodríguez Butrón. En esta partida de matrimonio se hace referencia a
la abuela de la contrayente Dña. Mercedes Reyes.
Las otras tres nietas de Dña. Mercedes Reyes, nacidas en el hogar de
D. José María Reyes y Da. María Trinidad Vega fueron: María Josefa,
María Inés y María de las Mercedes Reyes Vega.
Bien se aprecia en los nombres de las nietas de la Heroína de
Cúcuta, que se repitieron los nombres familiares: Rosa Virginia, por
Da. Rosa Andaluz, Trinidad de la Ascensión, por Da María Trinidad
Vega, María Josefa, por la tía abuela de igual nombre, María Inés
por Dña. María Inés Reyes Abrego, y María de las Mercedes, por la
mártir cucuteña, gentilicio que le corresponde ya que nació en el
Valle de Cúcuta, allí vivió y allí dio la vida por la libertad de su
patria.
D. José María Reyes murió en Cúcuta el 22 cíe abril de 1849; la
partida de defunción fue sentada en el Libro 4? de Defunciones,
folio 28 vuelto y en ella se expresa ser hijo natural de Da.
Mercedes Reyes.
El tercer hijo de Da. Mercedes Reyes, fue el Dr. D. Pedro María
Reyes, notable médico que ejerció en Cúcuta su profesión con gran
éxito y dedicación.
El Dr. Pedro María Reyes había nacido en San José de Cúcuta en la
primera década del siglo XIX. Hizo sus estudios en el Colegio de San
Bartolomé de Bogotá, en donde estaba por el año de 1826. Allí
compuso un monólogo en verso a la memoría de su madre Dña. Mercedes
Reyes sacrificada por los esbirros de Bartolomé Lizán en octubre de
1813. Estudió medicina igualmente en Bogotá y después regresó a su
Villa natal.
El Dr. D. Pedro María Reyes casó con Da. Ana Joaquina Ramírez
Porras, hija de D. Julián Ramírez de Arellano Arce y Ceballos,
prócer y mártir sacrificado por los esbirros de Lizón en octubre de
1813 y de Da. Rudesinda Porras, hijo que fue de D. Juan Agustín
Ramírez de Arellano, cuarto abuelo del autor de este estudio,
también prócer y mártir de la patria sacrificado por los sicarios de
Lizón junto con Dña. Mercedes Reyes y de su esposa Dña. Francisca
Javiera de Arce y Ceballos.
En el libro 109 de
Bautizos folio 10 está sentada la partida de bautismo de una de las
hijas del Dr. Pedro María Reyes en la cual se expresa que el padre
Filiberto Vargas, cura interino de la parroquia de la Villa de San
José de Cúcuta, bautizó e1 21 de diciembre de 1837 a Dominga Ester,
hija legítima del Dr. Pedro María Reyes y de Dña. Ana Joaquina
Ramírez Porras y dice abuelos paternos la finada Mercedes Reyes y
abuelos maternos el finado D. Julián Ramírez y Dña. Ruclesirida
Porras.
El Dr. D. Pedro María Reyes fue siempre tenido por hijo de la
Heroína de Cúcuta, como lo era en verdad. Fue médico del Hospital de
San Juan de Dios de la Villa de San José de Cúcuta, cargo que
desempeñó con gran eficiencia. También actuó en las labores de
higiene y “todavía se recuerda su humanitaria labor profesional y su
empeñoso afán por aliviar las miserias de los desvalidos”, como bien
lo dice Luís Febres Cordero. El Dr. Pedro María Reyes vivió por
algún tiempo en San Cayetano, en donde su esposa tenía algunas
propiedades rurales heredadas de su padre D. Julián Ramírez de
Arellano.
El Dr. Pedro María Reyes después de su meritoria vida en servicio de
sus coterráneos, murió en su villa natal el 10 de marzo de 1862, en
edad madura puesto que había nacido por los primeros años del siglo
XIX, ya que su hermano inmediatamente anterior, D. José María Reyes
nació en el año 1796.
Está plenamente probada la existencia del Dr. Pedro María Reyes,
hijo de la Heroína de Cúcuta y no es aceptable e1 que se diga que el
Dr. Pedro María Reyes, ni era Reyes, ni hijo de Da. Mercedes
.
El Coronel Simón Bolívar, emprende una gran ofensiva contra las
fuerzas españolas de la margen oriental del Río Magdalena y
rápidamente logra resonantes triunfos que le llevar a realizar una
feliz jornada para liberar los Valles de Cúcuta en poder de los
realistas a mando del Coronel D. Ramón Correa
El 28 de febrero de 1813, domingo de carnaval, Correa asiste a misa
muy de mañana, mientras las tropas de Bolívar, desde el alba de este
histórico día, se movilizaban por las colinas occidentales que
dominan la Villa de San José de Cúcuta. Avisado Correa parte al
encuentro de los patriotas con más de 800 hombres bien provistos. Se
sitúa a tiro de fusil de las colinas que ocupan los insurgentes y
comienza la acción guerrera. Una partida de 100 Fusileros del Rey
intenta dominar el flanco derecho del ejército de Bolívar, pero un
cambio rápido de posición deja sin efecto el movimiento. La lucha es
encarnizada y reñida. Lleva cuatro horas sin decidirse, pues el
combate ha comenzado a las nueve de la mañana y solo a la una de la
tarde de aquel glorioso día, 28 de febrero de 1813, una carga a la
bayoneta ordenada por Bolívar dio la victoria a los patriotas.
Correa con sus diezmadas tropas emprende la retirada hacia San
Antonio del Táchira y luego a la Grita.
Bolívar y sus tropas entran a Cúcuta vencedores y en el cuartel
general de Cúcuta liberada, a las tres de la tarde del mismo día
triunfal 28 de febrero de 1813, el valiente caudillo de la
Independencia da el parte de la victoria.
Los patriotas y simpatizantes de la causa de la Emancipación llenos
de regocijo, celebran entusiasmados y felices la liberación de
Cúcuta, cooperando abiertamente con Bolívar.
Dña. Mercedes Reyes, decidida partidaria de la libertad de su
patria, al tener noticias del triunfo de Bolívar, se apresura a
manifestarle su complacencia por tan señalada victoria. Como
habitualmente residía en su predio de Urimaco, prontamente se
traslada a la Villa y ofrece al Coronel Bolívar bordar le una casaca
para lucirla en sus acciones guerreras de la Campaña
Admirable que liberará del yugo español a Venezuela.
Da. Mercedes Reyes que era experta y fina bordadora comienza de
inmediato su labor para efectuar los bordados de la casaca de
brigadier que sería obsequiada a Bolívar, escogió Dña. Mercedes los
más finos hilos de oro y en asocio de su prima Paula de la Mercedes
Ábrego y Noguera realiza hábilmente la difícil tarea. Los
complicados arabescos de los bordados de los uniformes militares van
brillando sobre el azul paño de la casaca, que con tanto afecto y
dedicación trabajó Dña Mercedes Reyes para su héroe. Más tarde
Bolívar luciría orgulloso el “uniforme azul con bordados de oro” que
le hiciera y ofrendara la matrona cucuteña. Con este uniforme
entraría triunfante a Caracas, su patria, después de la Campaña
Admirable.
Ocho meses más tarde viene la derrota de Santander en el Llano de
Carrillo. El Capitán de Cazadores del Regimiento de Puerto Rico D.
Bartolomé Lizón, viene a los Valles de Cúcuta con más de mil hombres
a reforzar las guerrillas de Matute y Casas. Aparece de repente en
el Rosario de Cúcuta, donde estaba Santander con sus tropas y que se
ve precisado a abandonar la plaza ante la arremetida del enemigo. Va
hacia Pamplona y toma la vía del Llano de Carrillo, dos leguas
distante del Rosario.
Impuesto de esto Lizón, destacó desde los Vados y por la noche las
guerrillas de Matute y Casas, para que durmieran en La Calera y
atacasen por la retaguardia las tropas patriotas. Al día siguiente
18 de octubre de 1813, día nefasto para la historia de la Villa de
San José de Cúcuta, y para la causa de la Independencia, Lizón
atravesó el Río Pamplonita y acometió a Santander por su flanco
izquierdo y por el frente.
Las tropas que atacaban por la izquierda fueron rechazadas al
principio, más cargando, por el camino principal, la mayoría de los
soldados de Lizón, las tropas de Santander fueron abatidas
sangrienta y ferozmente y derrotadas en el Llano de Carrillo con
grandes pérdidas humanas, completando las arremetidas las temidas
guerrillas de Matute y Casas.
Sólo se salvaron muy pocos soldados con su jefe Santander y algunos
oficiales. Entre muertos y prisioneros los patriotas perdieron como
200 hombres. El campo, los bagajes, las armas, las municiones,
quedaron en poder del vencedor. Sobre el mismo Llano de Carrillo,
ese mismo día de ingrata recordación,
Lizón y sus secuaces, dieron muerte a todos los prisioneros, tanto
soldados, como tambores, vivanderos, paisanos y mujeres. Lizón
permitió pasar a cuchillo degollándolos a la mayoría de los
prisioneros de la acción del Llano de Carrillo inicuo proceder en
que se distinguió por su salvaje y sádico proceder el infame
americano Ignacio Salas, cabo que era de la Guerrilla de Ildefonso
Casas, que hizo alarde de sevicia Sólo se salvaron de la atroz
matanza un Tamborcito y un religioso franciscano Fr. Manuel Ramírez.
También se salvaron de morir en ese momento el Capitán de Artillería
D. Antonio Cañete, D. Domingo Peralta, D. Eduardo Fortoul y el
notable cucuteño D. Benigno de Amado y Rangel de Cuéllar, pero todos
ellos, después, en los Vados fueron muertos a sablazos por el
verdugo Ignacio Salas, al amanecer del día 19 de octubre de 1813
.
Las tropas enardecidas y feroces del Comandante Bartolomé Lizón, por
la vía del Rosario de Cúcuta entraron en San José de Cúcuta el
jueves 21 de octubre y desbordadas realizaron toda clase de delitos
y saqueos en la indefensa Villa. Las guerrillas de Matute y Casas,
cometieron los más atroces crímenes, jamás pensados, matando
cruelmente a los inermes patriotas y saqueando toda la región.
Sacrificaron a las patriotas Eusebia Galvis y Agustina Peralta y en
el mismo Llano de Carrillo habían dado muerte a Florentina Salas y a
Carmen Serrano. La tradición refiere que seis mujeres del pueblo,
simpatizantes de la causa de la Independencia, fueron desnudadas,
cubiertas de miel y emplumadas para escarmiento, paseándolas por las
calles de la desolada Villa de San José de Cúcuta.
Al saberse en la Villa la derrota de los patriotas en el Llano ele
Carrillo, fueron apresadas muchas personas afectadas a la causa de
la emancipación. Algunas de ellas se presentaron voluntariamente
ante el Alcalde O. Francisco Salas Navarro quien las hizo presas en
la cárcel pública de la Villa.
La tradición refiere que Da. Mercedes Reyes fue hecha presa en su
predio del Urimaco y conducida a la Villa para ser detenida en la
cárcel.
Unos muchachos, de pocos años, denominados “Los Catires” fueron los
que delataron a Da. Mercedes. Eran hijos de una esclava de D. Luis
Santander, llamada Dorotea y fueron bautizados en 1799 con los
nombres de Francisco de Paula d la Cruz y Juan de la Cruz.
Dña. Mercedes Reyes fue detenida el martes 19 o el miércoles 20 de
octubre de 1813 y llevada a la cárcel de la Villa. Ah’ en esa triste
prisión estaban también detenidos los más importantes y connotados
patriotas de la Villa: D. Juan Agustín Ramírez de Arellano,
patriarca insigne, anciano octogenario, antiguo servidor del régimen
español que por muchos años fue del Cabildo y Alcalde Mayor
Provincial; su yerno D. Francisco Santander Martínez; el hermano de
éste el Dr. D. Frutos Santander Martínez; D. Andrés de Colmenares;
D. José Otero, D. Francisco Sánchez; Mariano Quintero y otros cuyos
nombres no ha registrado la historia.
El Alcalde D. Francisco Salas Navarro, inmediatamente que supo de la
llegada de Lizón a la Villa, se hizo presente
le informó de la gente que tenía presa en la cárcel. Lizón a oir el
parte del Alcalde le dijo: “Por qué no los ha sacado paseo”, frase
que no entendió el burgomaestre. Allí estaba presente el infame
Ignacio Salas quien le explicó que lo que su jefe quería, al decir
sacarlos a paseo era que los pasara a cu chillo y de Inmediato.
Ignacio Salas se fue con el Alcalde para la cárcel donde ejecutó el
degüello inmisericorde de todos los detenidos. Así perdió su vida,
bajo el cuchillo homicida y crue1 la notable matrona Dña. Mercedes
Reyes, comúnmente llamada Mercedes Ábrego, heroína y mártir de la
causa de la Libertad de la Patria.
La salvaje e inicua matanza se efectuó en la cárcel pública de la
Villa de San José de Cúcuta por el infame Ignacio Salas y sus
compinches el día jueves 21 de octubre de 1813, en las horas de la
tarde y todos los sacrificados fueron despojados de sus ropas y
dejados sólo en prendas menores. A Dña. Mercedes Reyes también la
desnudaron y la cubrieron en parte de los hombros y pecho con su
blanco fustán.
Igualmente en ese nefando día dieron muerte en la misma cárcel a
Emigdio Callejón a un fulano Carvajal que le tocaba la guitarra a
Lizón y a Cornelio Cortés, alias “el carejo”.
En la noche del viernes 22 de octubre también hubo matanza en la
cárcel con degollina de otros presos en número de siete cuyos
nombres no se conocen.
Las residencias de los patriotas cruelmente asesinados y de otros
distinguidos personajes de la Villa fueron saqueadas todos sus
haberes, prendas y alhajas confiscados.
La guerrilla de Ildefonso Casas se desplazó luego a San Cayetano y
allí Ignacio Salas realizó otras fechorías. Dos hijos de D. Juan
Agustín Ramírez de Arellano: D. Julián y D. Juan Bautista Ramírez de
Arellano Arce y Ceballos fueron detenidos y sacrificados por
patriotas. A. D. Julián lo hicieron prescindir de su cacaotal de
Chane y le robaron 5 talegas llenas de dinero, baúles y petacas con
pertenencias valiosas y joyas.
Junto con los Ramírez de Arellano fueron también sacrificados D
Juan Antonio Maldonado, D. Manuel Becerra y dos de sus hijos. Todos
fueron pasados a cuchillo. El moreno José Marl García, soldado de la
guerrilla de Casas fue quien asesinó a D Julián el hijo primogénito
de D. Juan Agustín Ramírez de Arellano y cuya hija Dña. Ana Joaquina
Ramírez Porras, fuere más tarde la esposa del hijo de Dña. Mercedes
Reyes, la heroina de Cúcuta, el Dr. D. Pedro María Reyes. D. Juan
Bautista Ramírez de Arellano Arce y Ceballos es el tatarabuelo del
autor de este estudio histórico.
En el mismo día jueves 21 de octubre de 1813, en la Calle de la
Carnicería, un oscuro soldado de Lizón llamado Rafael Peralta, dio
muerte sin razón alguna a D. Onofre Bonilla, distinguido caballero
de la sociedad de la Villa de San José de Cúcuta.
La pobre y desolada Villa, antes próspera y feliz, quedó sometida a
la autoridad realista, con mano cruel y fuerte hasta finales del año
de 1813. Lizón obrando dura y sanguinariamente, siguió castigando a
los presuntos adictos a la causa de la emancipación, exigiendo
forzosos empréstitos y a muchos confiscó sus bienes y el producto de
sus ricas haciendas.
Los mártires de la patria tan terriblemente sacrificados fueron
sepultados en la misma cárcel en fosa común. De la defunción de Dña.
Mercedes Reyes y de los otros patriotas, no quedó constancia oficial
alguna, ni se sentó la partida eclesiástica correspondiente. —
Así dieron su vida
por la libertad de la Patria, estos insignes mártires y próceres que
merecen el agradecido recuerdo de todos los cucuteños.
Solo hasta hace pocos meses se ha conocido el más importante
documento oficial que determina claramente el verdadero nombre de la
Heroina de Cúcuta, la fecha de su muerte en pro de la libertad de su
patria y las circunstancias tan amargas y crueles como fue
sacrificada. Es el expediente seguido por orden del Mariscal de
Campo Don Fernando Miyares Gobernador de la Provincia de Maracaibo
para aclarar los excesos cometidos por las Tropas y Guerrillas al
mando del Capitán del Regimiento de Cazadores de Puerto Rico D.
Bartolomé Lizón en los Valles de Cúcuta el 18 de octubre de 1813
después de la acción guerrera del Llano de Carrillo.
El expediente recoge 17 declaraciones de diversas personas, algunas
de ellas involucradas en la horrible represión llevada a cabo
después de la derrota de los patriotas en el Llano de Carrillo,
testimonios que forman una sumaria cabeza de juicio contra Bartolomé
Lizón y sus secuaces.
Fueron tan graves las informaciones recibidas en Maracaibo y tan
espantables los inicuos hechos relatados por los testigos que el
Gobernador Miyares no vaciló en ordenar las investigaciones, ta1 vez
con el ánimo de aplicar a los culpables un severo castigo.
El Juez de la causa Coronel Jaime Moreno consideró que dada la
gravedad de los hechos y la responsabilidad de los sindica dos, la
sumaría se eleve a proceso el que se ha de llevar a un Consejo de
Guerra. De igual concepto fue el auditor de Guerra el Dr. D. Andrés
María de Manzano. Mas sin embargo, el expediente quedó sin efecto,
pues pronto llegó el año de 1814, en que ya la causa de la libertad
habla triunfado plenamente en estas regiones de la Patria. La infame
conducta de Bartolomé Lizón y sus crueles esbirros llenó de sangre y
desolación el belIo Valle cucuteño y lo mejor de sus moradores
segados inmisericordiosamente. Lo peor y más reprobable es que
parece que la Regencia de Cádiz aprobara tan salvaje, sangriento
inicuo proceder.
Es por este valioso documento que se comprueba plena mente que el
nombre de la Heroína de Cúcuta era Mercedes Reyes, matrona a quien
le dan el tratamiento de Doña. Que murió sacrificada por patriota a
manos del infame Ignacio Salar
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